Una Historia de Esperanza de Timor Oriental

Derechos y deberes

La doctrina social católica nos guía en nuestras vidas y trabajos. En este principio, Derechos y deberes, recordamos que cada persona tiene derechos básicos que hacen la vida verdaderamente humana. En correspondencia con nuestros derechos, todos tenemos deberes y responsabilidades entre nosotros, nuestras familias y la sociedad en general.

¿Qué tipo de frutas y verduras te gusta comer? ¿Tienes tu propio huerto? En Timor Oriental, los huertos están construidos para soportar sequías e inundaciones para que las familias puedan cultivar frutas y verduras nutritivas que ayuden a los niños a crecer y mantenerse saludables.

Sé que las verduras proporcionan vitaminas esenciales para ellos.
–Eliza

Timor Oriental es un pequeño país asiático, ligeramente más grande que el estado de Connecticut. Está del otro lado del mundo, cerca de Australia, y es uno de los países más jóvenes, pues solo tiene 18 años. En comparación, ¡los Estados Unidos cumplirán 245 años este año!

Muchas familias de Timor Oriental viven en zonas rurales y trabajan como agricultores. Pero desafíos como los cambios climáticos hacen que sea difícil cultivar suficiente comida. Dependen del arroz como parte principal de sus comidas, y el hambre y la desnutrición son grandes problemas. Más de un tercio de las personas en Timor Oriental no tiene acceso a suficientes alimentos nutritivos. Esto afecta especialmente a los niños y su capacidad para desarrollarse al máximo.

Con el entrenamiento de CRS, las familias están empezando a cultivar diferentes verduras, frijoles y otros alimentos ricos en nutrientes como la vitamina A y el hierro. Los huertos están construidos para soportar sequías e inundaciones, y las familias agregan lo que cultivan (espinacas, repollo, cacahuates, zanahorias y tomates) a su arroz diario, sirviendo comidas más nutritivas que ayudan a los niños a crecer y mantenerse saludables.

Los padres asisten a grupos de nutrición en sus comunidades donde aprenden a construir y mejorar sus huertos. También aprenden recetas nuevas con los ingredientes que cultivan. ¡A veces hasta tienen concursos de cocina para ver quién prepara el platillo más sabroso!

Eliza y su esposo Paulino tienen seis hijos. Después de participar en el grupo de nutrición de su comunidad, ellos comenzaron su huerto casero y sembraron diferentes cultivos basados en las estaciones lluviosas y secas. También comenzaron a criar pollos, pues brindan proteínas adicionales a sus comidas e ingresos por la venta de los huevos. Eliza quiere que sus hijos estén sanos; “sé que las verduras proporcionan vitaminas esenciales para ellos”, comenta ella.

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¿Cómo se demuestra en esta historia la obra corporal de misericordia de dar de comer al hambriento?

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