Una Historia de Esperanza de Guatemala

Opción por los pobres

La doctrina social católica nos guía en nuestras vidas y trabajos. En este principio, Opción por los pobres, Jesús nos dice que debemos cuidar de aquellos que más lo necesitan en el mundo. Él nos recuerda nuestro deber cristiano de dar voz a los que no son escuchados y ayudar a los que son más vulnerables.

Todos necesitamos alimentos para nutrirnos y mantenernos saludables. Sin comida, nos resulta difícil concentrarnos, estudiar, hacer nuestro trabajo o incluso jugar. Jesús a menudo compartía comidas con amigos e incluso extraños, y nos enseña a ser generosos al compartir lo que tenemos para comer con los demás.

Todo se logra cuando te dispones a hacerlo.
— Raúl Chanchavac

Son las 5 a.m. en el pueblo de Xequemeyá, Guatemala y Raúl y Lilian Chanchavac ya comenzaron su día. Lo primero que hacen es agradecer a Dios por todo lo que les ha dado: sus dos hijos, una tierra generosa y un negocio floreciente. Con el sueño de prosperar y ayudar a su comunidad, así es como comenzó su historia.

“Todo se logra cuando te dispones a hacerlo”, comenta Raúl.

En su pueblo, la desnutrición es elevada y esto es peligroso, especialmente para los niños. La comunidad lucha contra la escasez de agua, una educación deficiente, la pobreza y un clima cambiante. Sin embargo, Raúl y Lilian estaban convencidos que todo eso podía superarse.

Ellos trabajaban largas horas en su campo cultivando tomates, pero las enfermedades de las plantas y otros problemas destruían sus cosechas. Raúl y Lilian se sentían cansados, pero no se daban por vencidos.

Lilian escuchó hablar del programa SEGAMIL de Catholic Relief Services donde ofrecían capacitación agrícola y educación nutricional para sus hijos. Allí aprendieron a mejorar y diversificar sus cultivos. Entonces Raúl y Lilian comenzaron a cultivar cebollas, chiles y naranjas pensando en un negocio. Tuvieron productos en abundancia, pero no les fue fácil venderlos.

Decididos a salir adelante, Lilian y Raúl participaron en el programa Nuestra Cosecha de CRS y se registraron con el gobierno para vender sus productos a 16 escuelas locales. Pronto, contrataron a familiares y otras personas para cultivar y empacar los alimentos. Hoy en día, están orgullosos de poder ayudar a otros en su comunidad, especialmente a los niños.

“Les ayuda a estar más fuertes y a aprender mejor… y a evitar la desnutrición en nuestro pueblo”, dice Lilian.

Hoy, ellos miran el futuro con esperanza. “Ahora que he alcanzado mi sueño, deseo alcanzar otros más. Deseo expandir el negocio… para que otras personas también se beneficien”, comenta Raúl.

REFLEXIONA

El trabajo es importante y parte del plan de Dios para los adultos y las familias. ¿Qué tareas haces para ayudar a tu familia?

¿Por qué es importante ayudar a otros a conseguir trabajo y tener ingresos?

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