El Fruto de Nuestro Sacrificio de Cuaresma

Dignidad del trabajo y los derechos de los trabajadores

La doctrina social católica nos guía en nuestras vidas y trabajos. En este principio, Dignidad del trabajo y los derechos de los trabajadores, recordamos que Jesús pasó años trabajando como carpintero. El trabajo es importante ya que ayuda a las personas a expresar sus talentos y potencial. Las personas deben recibir un salario justo por el trabajo que hacen, para que puedan mantenerse a sí mismos y a sus familias.

Lilian working with her child on her back

Todos tenemos sueños.

En las últimas semanas, viajamos a Guatemala, Bangladesh y Ruanda, donde las familias están haciendo cosas increíbles. Repasemos lo que aprendimos:

Todos tenemos sueños. Lo que hacemos para lograr esos sueños marca nuestras vidas y las de aquellos a quienes amamos. Raúl y Lilian lograron su sueño de iniciar un negocio. Ahora quieren que su negocio crezca para que otros puedan beneficiarse. Noor quería ayudar a su familia. Ahora sus sobrinos pueden estudiar para lograr sus sueños. Gloriose y su esposo querían que sus hijos fueran a una buena escuela. Ahora ganan suficiente dinero para que eso sea posible.

Gloriose feeding her son

Muchos niños en el mundo están desnutridos, y sus padres y comunidades se esfuerzan para darles un futuro mejor. Raúl y Lilian venden sus productos a las escuelas para que los niños de su pueblo tengan frutas y verduras frescas. La familia de Noor no siempre tenía suficiente para comer. Ahora sus ingresos han mejorado y su familia puede comer bien todos los días. Gloriose aprendió a preparar comidas balanceadas para sus hijos y ahora ellos pueden crecer sanos.

Noornobi carrying a pumpkin over his head

A veces, para triunfar, se necesita trabajar mucho y tener el deseo de aprender cosas. A pesar de que Raúl y Lilian perdían sus cosechas, siguieron intentándolo. La tierra de Noor se inundaba seguido hasta que aprendió cómo evitar que las inundaciones afectaran sus cultivos. Gloriose aprendió a ahorrar dinero y a solicitar préstamos para hacer crecer su negocio y mantener a su familia.

Aunque estamos en los últimos días de la Cuaresma, debemos seguir poniendo en práctica la oración, el ayuno y la limosna pues nos acercan a Dios y a nuestros hermanos de todo el mundo. De la misma manera que debes practicar la lectura, las matemáticas o tu deporte o instrumento favorito, tenemos que practicar estos tres pilares de manera constante, incluso cuando no es Cuaresma.

REFLEXIONA

Como parte de la familia de Dios, todos somos hermanos, sin importar dónde vivamos.

¿Cómo podemos cuidar de nuestros hermanos en todo el mundo y demostrarles nuestro amor?

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