Santidad y dignidad del ser humano

Nosotros estamos hechos a imagen y semejanza de Dios. Debido a esto, todo ser humano tiene un valor y propósito especial. Tenemos que cuidar unos de otros para poder ser las personas que Dios nos llama a ser.

Un encuentro con Evelina

Evelina, al igual que generaciones de zambianos antes que ella, solía sobrevive con comidas a base de harina de maíz, por lo general una papilla llamada nshima. “Al crecer, comía papilla de harina de maíz por la mañana, al mediodía y otra vez por la noche”, dice ella. Después de todo, era barato y fácil de preparar.

Por desgracia, nshima tiene muy poco valor nutricional—y depender demasiado en ella ha dado lugar a altas tasas de desnutrición. Muchos en Zambia tienen el estómago lleno, pero poco alimento. Y esto es especialmente peligroso para los niños menores de 2 años de edad, que necesitan altos niveles de vitaminas y minerales para crecer sanos y fuertes. Eso significa que las madres que amamantan—así como sus hijos—necesitan comidas nutritivas.

Por lo tanto, CRS está enseñando a las mujeres como Evelina a preparar comidas saludables y hacer crecer nuevos cultivos, ricos en vitaminas, como los cacahuates, las calabazas y la caña de azúcar. En muchos casos, estos cultivos ya estaban siendo cultivados en el pueblo. Ahora, Evelina y otros están añadiendo más alimentos nutritivos al nshima de sus hijos, como maní molido o huevos. Además, lo que las mujeres aprenden, comparten con su comunidad— especialmente con las futuras madres.

“Nosotras cantamos y bailamos durante las clases de cocina porque estamos encantadas de aprender a cocinar diferentes tipos de alimentos”, dice Evelina. Evelina es más saludable, y también su hijo, Steven. “Sé que lo estoy cuidando bien a él, porque está lleno de energía, está fuerte y nunca se enferma”, dice ella, con una sonrisa.

Prueba nuestra receta de Zambia: Ifisashi.